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30 octubre 2012

Y EL GANADOR ES....

 
 
El Velo d´Or,  premio que otorga la revista francesa Velo Magazine no ha deparado sorpresas y ha recaído en el ciclista por todos esperado: Bradley Wiggins.
Ganador en Paris-Niza, Romandia, Dauphine, Tour de Francia y Olimpiadas… he de reconocer que su temporadón levanta cuanto menos suspicacias, y más tras las simpáticas noticias acaecidas durante el último mes. Pero es que además Wiggins ha conseguido estar al máximo nivel durante seis meses seguidos y eso, para un nuevo paranoico como yo, significa o que vas hasta las cejas, o que tu entrenador ha descubierto la panacea en cuanto a preparación.
En cualquier caso chapeau.” I want to believe”. Sin lugar a dudas su temporada ha sido de las más estratosféricas de los últimos años.
Discrepo en cuanto a las posiciones del resto de corredores. ¿Boonen 2º?. Ganar Roubaix y Tour de Flandes bien merecía otros años ser premiado con el galardón, pero el 2012 de Joaquim Rodríguez no admite discusión. Ganador de dos clásicas; eso sí, de menor prestigio que las del belga pero con una temporada más completa que casi cualquiera.
Teóricamente se premia a la globalidad del rendimiento durante el año. Si solo se tuviera en cuenta  la victoria más prestigiosa, siempre se llevaría el premio el ganador del Tour, como ocurría hasta hace cinco años, donde de manera discutible, Lance Armstrong era premiado como mejor ciclista. Corredor que por cierto apenas corría Dauphine y Tour.
Y es que Purito, además ha firmado grandísimas actuaciones en Giro y Vuelta junto con el saco de victorias de etapa que ello implica. Así que bajo mi modesta opinión, el español merecía ese segundo lugar.
Luego Gilbert en cuarto lugar me parece aún más surrealista. Un ciclista que ha ganado un Mundial merece todos los respetos  y más, pero su temporada hasta mediados de septiembre ha sido desastrosa. 0 victorias y nulo rendimiento. Si un par de victorias y un Mundial te nombran cuarto mejor ciclista del año, Simon Gerrans y su increíble primera mitad de temporada debería ser catalogado como mejor ciclista de todos los tiempos.
En lo que no hay dudas es en el premio a Voekler como mejor francés. Es  verdad que tienen poco donde elegir…  pero la calidad de Thomas es innegable. Un ciclista al que muchos nos gustaría ver disputando generales. Sería como renacer en los sesenta y disfrutar del romanticismo de este deporte.
En cualquier caso, al margen de valoraciones subjetivas el premio ha recaído en el que se merecía. Sin discusiones.

10 octubre 2012

LA INCOMPATIBILIDAD DE CAVENDISH Y WIGGINS




En este final de año estamos asistiendo al anuncio de ruptura de una relación condenada al fracaso mucho antes de sus comienzos. El tiempo de Mark Cavendish en el Sky Team está llegando a su fin.
Mark Cavendish: fichaje poco planificado
Y es que tras proclamarse campeón del mundo en 2011, la cúpula de la cadena de televisión británica debió de llegar a la conclusión que cualquier otro iluminado ya había llegado antes, ¿Por qué no juntar a los dos mejores ciclistas británicos de la historia? Tener en el mismo equipo a Bradley Wiggins y a Mark Cavendish sería un espaldarazo determinante que atraería el foco mediático a un deporte de escasa tradición en las Islas.
 
La idea era clara, ganar el Tour de Francia con Brad mientras Cavendish se llevaba las etapas. Pero claro, estaba el problema de las matemáticas. Si solo puedes llevar a nueve corredores al Tour  y dos plazas ya están reservadas, ¿quién sacrificaría compañeros para beneficiar al otro? Algo no cuadraba.
 
Al principio todo eran buenas caras y palabras amables. – “Sera más fácil de lo que pensáis”- afirmaban. “Yo me adaptaré para que Brad gane el Tour”- decía Cavendish.  De cara a la galería parecía que en el Sky vivían en la pradera de Tinky Winky y los Teletubbies.
 
Crónica de una muerte anunciada
El caso es que como hemos podido comprobar, las cosas no han sido así. Bueno, en realidad sí, pero los implicados no parecen querer prolongar esta situación otra temporada.

El arcoíris ha sido ninguneado. Desde los tiempos de Freire y Rabobank  nunca un equipo ha “maltratado” tanto a su campeón del mundo. Y en Sky, para templar los ánimos y evitar que las cosas llegaran a mayores, le daban a Cavendish, de vez en cuando, un premio-galleta en forma de gregarios de lujo: Froome, Porte o el mismo Wiggins.
Cavendish ha vivido en sus carnes la ruptura de promesas que seguramente se escucharon durante la firma del contrato. Ha aprendido a buscarse la vida en los sprints con resultados mucho mejores de lo que esperábamos. Los que le criticábamos antaño hemos de tragarnos nuestras palabras porque el de la Isla de Man sabe ganar y no solo cuando le llevan en trenecito.
Pero, extrañamente, a pesar de la situación, no se ha creado la tensión que se preveía salvo un par de declaraciones, como las de la novia de Mark  afirmando que Sky debería aprender a proteger a su campeón del mundo. Será que cuando todo va bien, los fuegos se apagan más rápidamente. Y si no, a golpe de talonario también funciona, como en el caso de Boasson Haggen.

Flecha decía recientemente que a Cavendish se le ha trato como un gran corredor  pero no como al jefe. Nada nuevo bajo el sol.
Parece que Marc acabará recalando en el Omega Pharma- Quick Step y seguramente habrá aprendido una valiosa lección: nunca vayas a un equipo con ambiciones mayores que las tuyas.

06 octubre 2012

TEAM SKY CYCLING: FILOSOFÍA DE INNOVACION




Premiado en 2012 como el mejor equipo de la temporada, y sin lugar a dudas el mejor de los últimos ocho años, el Team Sky ha asombrado a propios y extraños con sus actuaciones, particularmente en la primera mitad de año. Pero ¿que sabemos de este equipo británico?

Orígenes
Su nacimiento se produjo en 2010 fruto del patrocinio de la cadena de televisión British Sky Broadcasting, propiedad del magnate australiano Rupert Murdoch, dueño de la FOX, New York Post o el The Times, entre otros.
En la dirección se colocó a David Brailsford, gracias a sus éxitos en el ciclismo en pista con la selección británica.
La idea era trasladar la aplastante superioridad mostrada en los velódromos a una carretera huérfana de campeones británicos, con la excepción de Chris Boardman o Sean Yates, en un deporte con escasa tradición en la Isla.


Filosofía del Team Sky
El éxito no podía conseguirse a cualquier precio. En una época salpicada por un goteo continuo de escándalos de dopaje, Sky decidió comenzar su andadura en el ciclismo autoproclamándose abanderado del deporte limpio.

Parte de su presupuesto millonario se dedicaría a contratar a los mejores especialistas en medicina y preparación deportiva  que se alejaran lo máximo posible de cualquier práctica que sembrara la duda en la opinión pública.
Se prohibió terminantemente la contratación de ciclistas acusados de doparse, como el caso del escocés David Millar. Amigo personal de Brailsford, quien estuvo en los momentos más duros de su proceso contra la justicia pero que no pudo hacer  nada para su incorporación.

Además el objetivo principal era lograr la victoria en el Tour de Francia del 2013, a ser posible por un corredor británico.
Semejante tarea era de una complicación supina dado que nunca antes ningún británico lo había logrado. Para ello se contrató a Bradley Wiggins, leyenda de la pista y la mejor apuesta del momento.
Otro objetivo sería apoyar el ciclismo de base y alentar a la juventud y al resto de la población, a través de sus éxitos, a la práctica deportiva. Todo ello con la inestimable ayuda del presupuesto más abultado del pelotón internacional.


Apuesta por la innovación
Como si de una escudería de F1 se tratara, el Team Sky es sin lugar a dudas una fuente inagotable de avances y mejoras mecánicas y deportivas.

En el primer apartado destaca su acuerdo con McLaren que le permite hacer uso de sus instalaciones, con todo lo que ello conlleva para las áreas de simulación y aerodinámica.
Famosos son sus adelantos en el diseño de maillots y cascos, más parecidos a productos aeroespaciales que a prendas ciclistas, fruto de una mentalidad anglosajona acostumbrada a marcar la diferencia con el mínimo detalle: la línea entre la victoria y la derrota.

En el área deportiva, más de lo mismo: planificación minuciosa de los objetivos; calculo obsesivo de los valores fisiológicos mediante pulsímetros y potenciómetros;  rigurosos estudios nutricionales y de rendimiento...Todo ello de una manera casi enfermiza, herencia del ciclismo en pista.
No es extraño ver a Wiggins controlando el pulso, cadencia y watios  y olvidarse por completo de sus rivales si alguno de los valores está fuera de lo planeado.


Los ciclistas que lo hacen posible
El proyecto Sky se construye en torno a la figura de Wiggins. Cinco veces medalla de oro en la Olimpiadas en el ciclismo en pista. Su victoria en el Tour de este año fue uno de los mayores logros deportivos de los últimos años por la enorme dificultad que supone pasar de ganar en un velódromo a hacerlo en una vuelta de tres semanas.



En un segundo plano se encuentran Boasson Hagen y Marc Cavendish. El primero, probablemente, uno de los mayores talentos del pelotón y sin embargo desaprovechado en sus labores de gregario. El segundo, el mejor sprinter de las últimas décadas, con un pie fuera del equipo, en un Sky demasiado preocupado en logros mayores.
Y por ultimo Sergio Henao y Rigoberto Uran, esperanzas de un ciclismo colombiano condenado al ostracismo desde finales de los ochenta.


¿Próximos objetivos?
Tras lograr el objetivo para el que se concibió, el Sky necesita nuevos retos para agrandar la “leyenda” de sir Bradley Wiggins. El Giro de Italia es una presa apetecible, y los italianos intentan seducirle con una crono de 55 km echa a su medida.

Pero yo me pregunto ¿Qué reto es mayor que lograr un segundo Tour de manera consecutiva? ¿O tal vez es que el mito de Brad se desmoronará ante un recorrido menos apto, y  con la presencia de un  Alberto Contador sobre el que no ha parado de echar pestes durante todo el año?

13 septiembre 2012

SAXO BANK: EQUIPO DE SEGUNDA CATEGORÍA




Lo que sustenta a un campeón, a parte de sus propias fuerzas, es un gran equipo capaz de estar a la altura tanto en los buenos momentos, como en los malos.Un equipo al se teme, cuya superioridad limita los movimientos de sus adversarios facilita la ardua tarea que supone ganar una gran vuelta. Sky, US Postal o  Kas son claros ejemplos. Sin embargo  el equipo de Alberto Contador no entra en esta categoría ni de lejos.
El Saxo Bank está construido bajo la premisa de fidelidad al pinteño  y los retales del antiguo CSC. La fortaleza está relegada a un segundo lugar. Por eso, que Jesús Hernández y Benjamín Noval hayan renovado, bajo mi punto de vista, es una pésima noticia para los intereses de Contador. Son buenos y leales gregarios, pero ya está.
Alguien como Contador, al igual que antes Armstrong o Wiggins, necesitan compañeros capaces de ganar en sitios donde otros solo pueden soñar. Ciclistas de primera categoría que en las grandes vueltas estén supeditados a una causa mayor. Ciclistas como Cancellara, Froome, Boasson Haggen… ( este último, probablemente el corredor más desaprovechado del pelotón).
 
En la pasado Vuelta a España, el Saxo Bank subió un escalón sus prestaciones, pero su actuación no estuvo a la altura de lo que se le exige al equipo de un pentacampeón de grandes vueltas. Solo Rafa Majka, vaya descubrimiento, destacó sobre el resto.
Entiendo que Contador saldiera escaldado del Tour junto a Lance Armstrong, cuando hasta su director deportivo le traicionó. Entiendo que valore más la fidelidad hacia su persona que los grandes nombres. Pero fichajes como los de Bennatti, Roche… ¿están a la altura de su categoría?
 Y a vosotros ¿os gusta la política de fichajes del Saxo? ¿A quien traeríais?