Mostrando entradas con la etiqueta Euskaltel-Euskadi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Euskaltel-Euskadi. Mostrar todas las entradas

26 septiembre 2012

CAMBIO DE FILOSOFIA DEL EUSKALTEL-EUSKADI




En los últimos días estamos siendo testigos de cruces de declaraciones, reproches y despidos de ciclistas en el seno del Euskaltel- Euskadi. Un coctel explosivo que está movilizando a la afición naranja para evitar lo que ellos consideran un cambio en la filosofía del equipo. Pero ¿cómo se ha llegado a este punto?
El nuevo sistema de puntos
Bajo la idea de globalizar el ciclismo, la Unión Ciclista Internacional decidió instaurar un sistema de puntos, en función de los resultados obtenidos por los corredores y sus equipos.
Ganar una carrera o hacer un buen puesto en la clasificación general da muchos puntos. Sin embargo, se penaliza a los gregarios cuya labor de ayuda a su líder no puntúa. Es decir, quedar el setenta en una etapa, aunque te hayas dejado la piel para servirle en bandeja la victoria a tu compañero es similar que si no hubieras corrido.
Pero no solo esto, y es que la UCI quiere traspasar fronteras y para ello da una puntuación desmesurada a carreras asiáticas o del este de Europa, donde el ciclismo no está tan arraigado, y los equipara a las prestigiosas carreras europeas. Todo ello para fomentar fichajes de corredores de estos países, y la asistencia de los grandes equipos a esas carreras.
 Es decir, es como si la FIFA valorara igual ganar la Champions League que la copa de Togo.
¿Y qué consecuencias tiene este nuevo sistema?
Bajo mi punto de vista, McQuaid, el presidente de la  UCI, busca nuevas fuentes de financiación, y China y los magnates del este de Europa son los que tienen dinero. Mientras, su despreocupación por el antiguo continente, se traduce en forma de desaparición de carreras de prestigio, fácilmente salvables si aumentara su atractivo dando más puntos a los que las corrieran. Además de enfrentamientos entre corredores y sus equipos.
Por poneros un ejemplo, Jakob Fulgsang, del equipo Radioschack, terminaba contrato este año y no iba a renovar. Johan Bruynell, su director, le impidió correr a mitad de temporada ninguna carrera para evitar que Jakob sumara puntos, que luego se llevaría a su futuro equipo. ¿Cómo se le llama a eso? ¿Mobbing?...
Cambio de filosofía del Euskaltel- Euskadi
Por sus características, el Euskaltel va a ser el equipo más afectado de todos. Un equipo basado en ciclistas nacidos y/o formados en las canteras de Euskal Herria, necesita para su permanencia en la elite fichar corredores que acumulen muchos puntos. Difícilmente todos ellos serán vascos.
Y si se empieza a fichar ciclistas murcianos o moldavos, los valores que vieron nacer a este Fundación, hace veinte años, se resquebrajan. Este hecho, unido a los despidos de Amets Txurruka e Iban Velasco, grandes gregarios pero con cero puntos en su cuenta, ha despertado la indignación de una afición que siente a su equipo y no quiere ver cómo cambia.
¿Y entonces qué hacemos? ¿Fichar a un corredor esloveno y mantenerse en primera división? ¿O bajar a segunda y ser fiel a una filosofía? Todo esto sería muy simple si  Euskaltel- Euskadi se financiera como cualquier empresa privada. Pero da la casualidad que es receptora de subvenciones públicas, y en este caso, la afición tiene mucho que decir.
Roberto Laiseka afirmaba en una entrevista que la solución no es fichar a alguien como Kocjan, el esloveno que pasará a engrosar las filas de los naranjas el próximo año y que trae muchos puntos en el zurrón. Su solución es llevar a correr al equipo a esas carreras, semidesconocidas y en el fin del mundo, que dan tantos puntos como la Vuelta al País Vasco.
Y es que, el sistema ideado por la UCI promete traer a Europa patrocinadores chinos, ciclistas japoneses, atención mediática... pero a costa de poner en la cuerda floja a equipos tan importantes como el Euskaltel.
En los próximos días se desvelará si este cambio de filosofía en el Euskaltel Euskadi se hace efectiva, o si la afición tiene más peso que el criterio de Igor González de Galdeano.
 
Tambien puede interesarte: La podredumbre del ciclismo
 

15 septiembre 2012

LA PODREDUMBRE DEL CICLISMO

 
 
Dentro de pocas semanas se llevara a cabo uno de los cambios más trágicos para la afición al ciclismo en general, y la vasca en particular. Me estoy refiriendo al nuevo sistema de puntos, que obligara a un cambio de filosofía en la estructura del Euskaltel Euskadi, si quiere mantenerse en la lista de los equipos más potentes del pelotón, con lo que ello conlleva.
Un equipo que tendrá que dar la espalda a su esencia, a su razón de ser, y convertirse, cuanto menos, en un reflejo de lo que significa ahora Rabobank: la obligación de fichar corredores foráneos para perpetuarse en la elite del ciclismo. Un equipo, que hasta la fecha, se nutria de ciclistas vascos y canteranos no nacidos en Euskadi, como Samuel o Sicard.
Un equipo simpático de valores inquebrantables. Admirado por aficionados y rivales. Un equipo que garantizaba la presencia de españoles, en un momento en el que el ciclismo nacional agoniza por la ausencia de patrocinadores Crisis en el ciclismo español. Un equipo que nos ha hecho vibrar con sus gestas: Laiseka, Mayo, Zubeldia o “la bilbainada” de Igor Antón en la Vuelta del año pasado.
Y es que esta mundialización del ciclismo, que según sus promotores “busca ampliar fronteras y llevar este deporte a lugares donde hasta hace pocos años parecía imposible”. Que premia por igual al campeón de Eritrea o de Italia. A Cancellara y a Arashiro. A Murilo Fischer y a Pinotti…
Este absurdo sistema que la UCI , sedienta de financiación, ha ideado  para atraer capital de los países emergentes, está destrozando a un ciclismo europeo, que quiera o no McQuaid, es la razón de la existencia de la organización que preside. Sistema que maltrata a aficiones como la del Euskaltel y se queda de brazos cruzados mientras ve, como  prestigiosas vueltas por etapas desaparecen, mientras se fomentan inventos como el Tour de Beijing.
Un sistema viciado que enfrenta a los corredores con los equipos que les pagan (véase caso Fulgsang y Radio Shack). Un sistema que ennegrece las entrañas de este deporte.
Y vosotros ¿estáis a favor del sistema de puntos y de lo que ello conlleva? Se agradecen puntos de vista diferentes,  quizás no sea todo tan malo como parece.